La historia de Jorgito
En el jardín
de niños Francisco Quevedo había un alumno muy travieso llamado Jorgito de 6
años. A él le gustaba mucho hacer reír a sus compañeros.
Un día, que él
estaba en el baño, decidió salir con los pantalones abajo, exponiendo sus glúteos
y sus genitales, para asustar a sus compañeritas. A los amigos de Jorgito les
daba mucha risa que el hiciera eso, entonces Jorgito empezó a hacerlo más seguido,
salía del baño con los pantalones abajo y cuando estaban en el descanso se los
quitaba porque él creía que era muy gracioso.
Un día la
maestra vio lo que Jorgito estaba haciendo y para que el entendiera que no era
correcto lo que estaba haciendo, decidió dar una clase sobre sexualidad para
todo el grupo. La maestra les digo: No deben de salir del baño con los
pantalones abajo, hay lugares donde si pueden estar desnudo, como el cuarto de
baño y tu cuarto. Tampoco deben nunca permitir que nadie toque tu cuerpo sin tu
consentimiento.
A Jorgito no
le importó lo que dijo la maestra y siguió haciendo su broma.
Llegaron las
vacaciones y empezó a hacer mucho calor. La mama de Jorgito lo llevó al parque
acuático que acababan de abrir en la ciudad. Como ya estaba más grande, su mamá
ya lo dejaba ir al baño solo. Cuando Jorgito fue al baño quiso hacer lo mismo
que hacía en el jardín, y salió del baño con los pantalones abajo exponiendo
todos sus genitales y sus glúteos. Él pensaba que los hombres del baño se iban
a reír, pero no le dijeron nada. Un joven adulto, hablándose que un joven
adulto son los jóvenes que ya están arriba de secundaria, al ver que estaba con
los pantalones abajo le dijo a Jorgito: Ven... Vamos a jugar, ven al baño
conmigo, vamos a jugar con tus genitales. Jorgito al principio estaba
confundido, no sabía si debería ir con el joven adulto. Inmediatamente recordó
la clase que le dio su maestra de que no debería permitir que ningún adulto
tocara su cuerpo sin su consentimiento. Jorgito muy asustado se negó a ir con
el joven y salió corriendo el baño muy asustado y le platico todo a su mamá.
La mamá de
Jorgito lo abrazó y le dijo: " Jorgito, espero que hayas aprendido la
lección. Debes de entender que hay lugares especiales para enseñar tu cuerpo y
que nunca debes de hacerles caso a las personas adultas cuando quieran tocar tu
cuerpo, porque son personas malas y te pueden hacer daño. Siempre que pase una
situación así, ven a decírmelo, nunca vallas con un adulto sin mi permiso"
Jorgito
aprendió la lección y jamás volvió a bajarse los pantalones en público por que
se dio cuenta que no es correcto. Cuando le hablaban los adultos siempre le
decía a su mama.
Y colorín colorado,
este cuento se ha acabado.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario